
El director general de la Defensoría del Policía, Máximo Ramírez de la Cruz, dispuso el desplazamiento inmediato de los abogados de esta dependencia para brindar el soporte legal a los policías que efectuaron la intervención.
Ante la denuncia del ciudadano de iniciales M. A. H. Z. de 25 años, quien fue víctima de robo agravado en el Cercado de Lima, cuando se dirigía a su trabajo a bordo de un escúter eléctrico, dos policías de la comisaría San Cayetano se constituyeron al lugar. Allí, el agraviado identificó a tres de los delincuentes.
Al proceder a su detención, siete malhechores salieron en su defensa armados con objetos punzocortantes, con la clara intención de atentar contra la vida de los policías. Además, azuzaron a vecinos y personas de mal vivir de la zona, quienes lanzaron objetos contundentes a los agentes del orden.
Ante el riesgo inminente para el personal interviniente y el agraviado, uno de los policías, disparó a uno de los delincuentes en la pierna izquierda, con lo que pudo controlar la situación. Es así que otros malhechores también abandonaron sus armas en el lugar. Se incautaron tres cuchillos.
Estas acciones se realizaron al amparo del Decreto Legislativo 1186, que regula el Uso de la Fuerza por parte de la Policía Nacional del Perú.
El herido, quien sería de nacionalidad venezolana y que permanece como NN, fue trasladado al hospital Dos de Mayo para su atención médica, allí se encuentra bajo vigilancia policial.








