
A dos años del ataque en Putis, Fano relata su sobrevivencia y el respaldo de la Defensoría.
Hace dos años, en Putis, VRAEM, una operación de control territorial terminó convertida en una emboscada. El suboficial PNP David Fano Buitrón, dado inicialmente por muerto, recuerda no solo el fuego cruzado sino también el proceso posterior para su pase al retiro por la gravedad de la lesión sufrida.
La madrugada del 4 de septiembre de 2023, una patrulla conjunta de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional intervino un vehículo sospechoso. Acto seguido, desde la tolva, un grupo de narcoterroristas abrió fuego pese a la voz de alto policial. El ataque dejó cuatro militares fallecidos y tres heridos, entre ellos Fano, quien recibió impacto de arma larga en plena respuesta operativa.
Herido y sin asistencia inmediata, permaneció inmóvil durante horas. Su nombre apareció en la lista inicial de caídos. “Escuché que me daban por muerto. Solo pensé en volver y en mi familia. Aún herido repelí el ataque mientras pude”, recuerda hoy, en etapa final de recuperación.
El ataque alcanzó también a los integrantes del Ejército Martín Mamani Llavila y Teodoro Morote Mendoza. Los restos de los militares Michael Bazán Peche, Anderson Arrigoila Huanaco, Dani Cayahua Condori y Fermín Arroyo Guzmán fueron trasladados a Huamanga con honores.
Tras su estabilización, el suboficial enfrentó un escenario complejo: trámites pendientes para lograr que le sean reconocidos todos los derechos como sobreviviente en acción de armas. La Defensoría del Policía intervino desde los primeros días, garantizó el reconocimiento administrativo correspondiente y verificó el acceso a las prestaciones médicas y económicas que la ley establece.
“El respaldo llegó cuando más lo necesitaba. Cada documento y cada regularización fueron asumidos por la Defensoría. Así pude concentrarme en mi recuperación”, afirma.
Hoy, el suboficial continúa su rehabilitación con supervisión médica y mira su testimonio como memoria viva de quienes cayeron y de quienes volvieron. Señala, además, la importancia del acompañamiento institucional en territorios donde el riesgo es permanente y los policías operan bajo fuego para garantizar seguridad a la ciudadanía.
Por disposición del ministro del Interior, Vicente Tiburcio, la Defensoría del Policía mantiene su labor de protección y defensa de los derechos del personal policial, con especial foco en quienes resultan heridos en operaciones de alto riesgo.








