Intervención oportuna permitió que la suboficial Cristina Javier Loayza sea reasignada a una dependencia cercana a su hogar para continuar cumpliendo su labor policial.

Una historia de entrega, vocación y compromiso con la familia y el país. La suboficial de segunda Cristina Javier Loayza, madre de una niña diagnosticada con autismo en grado dos y responsable del cuidado de su madre, quien padece una enfermedad respiratoria degenerativa, atravesaba una situación compleja tras haber sido trasladada a una dependencia policial alejada de su hogar en Puente Piedra.

El nuevo destino laboral, ubicado en el distrito de San Juan de Lurigancho, dificultaba su rol como cuidadora principal y comprometía la estabilidad emocional y física de su entorno familiar. Frente a esta situación, la suboficial Javier solicitó apoyo a la Defensoría del Policía, órgano del Ministerio del Interior que vela por la protección de los derechos fundamentales del personal policial.

Tras la evaluación del caso y en coordinación con la unidad correspondiente, la Defensoría del Policía gestionó la revisión del traslado y la posterior reasignación de la suboficial. Esta acción le permitió ejercer sus funciones en una dependencia más próxima a su domicilio, sin afectar su desempeño profesional.

“Volver a casa significa poder atender a mi hija y a mi madre con el compromiso y amor que ellas necesitan, y servir a la ciudadanía con la misma entrega de siempre”, expresó la suboficial Javier tras recibir la resolución de su nueva ubicación. Su testimonio refleja los múltiples retos que enfrentan muchas mujeres policías, quienes, además de su labor en las calles, cumplen un rol esencial como cuidadoras en sus hogares.

Así como en este caso, la Defensoría del Policía trabaja por el bienestar integral de los efectivos de la Policía Nacional del Perú, especialmente en contextos donde la situación familiar demanda atención especial, conforme a los principios de equidad, humanidad y justicia administrativa.

Desde su creación, la Defensoría del Policía brinda orientación, seguimiento y asistencia a nivel nacional, consolidándose como un espacio institucional confiable y accesible para quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad o requieren apoyo legal y humanitario.

Si formas parte de la Policía Nacional del Perú y atraviesas una situación similar, acércate a la Defensoría del Policía. Estamos aquí para escucharte, orientarte y defender tus derechos. Porque cada historia cuenta y cada familia importa.