
El punto de partida de nuestro trabajo son las personas, señaló el director del órgano del Mininter.
Los Olivos, 9 de febrero de 2026. En la clínica Jesús del Norte, dos casos distintos muestran, por un lado, el valor del servicio policial y, por otro, el daño que causa el uso indebido de un arma. Hoy, el director general de la Defensoría del Policía acudió al establecimiento para visitar al suboficial de tercera Jorge Ugarte Herrera, quien permanece internado tras resultar gravemente herido en cumplimiento del deber.
El suboficial Ugarte quedó gravemente herido tras quedar aplastado entre dos buses durante una intervención de tránsito, cuando infraccionó a un conductor. En la visita, el director general verificó su evolución clínica y recogió información del equipo médico. La Defensoría informó una mejoría relevante: el suboficial recuperó la facultad del habla, un avance que abre una nueva etapa en su recuperación.
Durante la permanencia en la clínica, el director general tomó conocimiento de que en el mismo establecimiento y Unidad de Cuidados Intensivos se encuentra internado el ciudadano Jorge Luis Campos Rojas, herido por un disparo en el pecho luego de intentar frenar una pelea de pareja en la avenida Las Palmeras, en Los Olivos. Si bien la Defensoría del Policía centra su intervención en la defensa y orientación del personal policial y su familia, el titular expresó su preocupación por la afectación a un ciudadano y señaló que la respuesta institucional debe ser firme frente a hechos que se apartan de la ley.
En esa línea, informó que el suboficial presuntamente implicado ya se encuentra detenido y que afronta un proceso penal, además de un proceso administrativo disciplinario a cargo de la Inspectoría General de la Policía Nacional del Perú, conforme al marco legal vigente. Por la gravedad del hecho, el caso puede derivar en una medida de separación de la institución y en la evaluación de los delitos que establezca el Ministerio Público.
La Defensoría del Policía sostuvo que la legitimidad del servicio policial se construye con actuaciones ajustadas a la ley y con decisiones responsables en cada intervención. En esa línea, indicó que la institución respalda el trabajo de los efectivos que cumplen su deber con profesionalismo, especialmente en escenarios de alto riesgo, y que exige el mismo estándar de conducta a todo el personal.
Asimismo, señaló una postura de cero tolerancia frente a actos que se apartan de la legalidad y que afectan a la ciudadanía o dañan la imagen de la Policía Nacional del Perú. La Defensoría precisó que corresponde a las instancias competentes determinar responsabilidades y sanciones.








