
Testimonios de policías evidenciaron avances en defensa legal, restitución de derechos y atención de salud.
La Defensoría del Policía reconoció al senador Fernando Rospigliosi Capurro por su aporte a la protección de los derechos del personal policial, desde la creación de esta institución durante su gestión como ministro del Interior hasta el impulso de normas vinculadas con la defensa, salud y bienestar de los integrantes de la Policía Nacional del Perú.
Durante la ceremonia, dos integrantes de la familia policial compartieron sus testimonios y expusieron cómo las decisiones públicas y la intervención de la Defensoría pueden incidir directamente en la vida de los policías y sus familias. Los casos abordaron dos ámbitos centrales de la labor defensorial: la defensa legal frente a procesos derivados de la función policial y la restitución de derechos y atención del personal con discapacidad.
El suboficial de tercera de la PNP, en situación de retiro, José Barrantes Vásquez recordó que en 1987, durante una misión de inteligencia en Ñaña, detectó la colocación de un artefacto explosivo y buscó poner a salvo a la población. En esas circunstancias recibió un disparo en la zona cervical que le causó una discapacidad permanente. El hecho ocurrió el 29 de abril de ese año y dejó a Barrantes en silla de ruedas.
Barrantes agradeció al senador Rospigliosi por las acciones desplegadas para fortalecer el servicio de salud que ahora retorna a la administración de la PNP y destacó las gestiones de la Defensoría del Policía, y la Dirección de Sanidad Policial, para facilitar el acceso del personal policial con discapacidad a prótesis, ayudas biomecánicas y equipos biomédicos que contribuyan a mejorar su calidad de vida. Estas coordinaciones también cuentan con la participación de la Asociación Nacional de Policías con Discapacidad.
El capitán PNP Marlon Erick Villegas Córdova relató, por su parte, el proceso judicial que afrontó después de una intervención policial realizada en Cajamarca en 2018. Villegas recibió inicialmente una condena de 15 años de prisión. La Defensoría del Policía asumió el seguimiento de su defensa, apeló la sentencia y obtuvo primero su nulidad y posteriormente su absolución tras un nuevo juicio oral.
Villegas valoró el acompañamiento institucional durante su proceso y agradeció a Rospigliosi por las normas que impulsó en favor de los policías que enfrentan situaciones legales derivadas del cumplimiento de su función. Señaló que contar con un marco jurídico adecuado y una defensa técnica permite que los efectivos ejerzan su labor con respeto a la ley y con garantías para sus propios derechos.
El director general de la Defensoría del Policía, general PNP (r) Máximo Ramírez de la Cruz, recordó que Rospigliosi es el artífice de la creación de la institución en 2002 y destacó que, desde entonces, este espacio trabaja para proteger los derechos humanos y fundamentales del personal policial y sus familias. Asimismo, agradeció las normas promovidas en beneficio de quienes cumplen la función policial.
Ramírez de la Cruz señaló que la labor de la Defensoría se expresa en acciones concretas: defensa legal, restitución de derechos, acompañamiento al personal herido o con discapacidad y articulación con otras instituciones para responder a necesidades relacionadas con la salud y el bienestar de la familia policial.
Por su parte, el senador Fernando Rospigliosi felicitó el trabajo que realiza la Defensoría del Policía bajo la conducción del general Máximo Ramírez de la Cruz y sostuvo que la institución ha cobrado un “nuevo impulso, fuerza y vitalidad” para defender los derechos del personal policial.
La ceremonia permitió, de esta manera, vincular el origen de la Defensoría del Policía con los desafíos que enfrenta actualmente la institución y mostrar, a través de casos concretos, el impacto que pueden alcanzar la defensa legal, la restitución de derechos y la articulación interinstitucional en la vida de los policías y sus familias.








